Pufff... menuda semanita semanita llevo, como odio el final de mes...Antes de nada, hoy quería disculparme por el abandono de esta semana, el final de mes en la ofi, es un caos, trabajamos bajo objetivos, y parece que hasta la última semana no le importan a nadie, ¡Jodo! Estoy agotada, trabaje toda la semana de 10 a 12 de la noche, y ayer sábado toco también, pero bueno, hay que verle la parte positiva, a partir del miércoles, voy a estar un poquito más relajada...
Por si fuera poco, parece que estoy incubando algo, me duele todo el cuerpo, me lloran los ojos, me pica la nariz... ainsss odio estar así, siempre estoy a punto de coger gripe, creo que estoy baja de defensas, pero bueno, que le vamos a hacer.
Pero bueno, lo peor de todo, es que al pasarme todo el día en la oficina, me obligan a comer, ya que normalmente salgo al mediodía a tomar un café, y luego les comento lo bueno que estaba la comida, pero esta semana no tuve tiempo ni para ello, entonces me traen la comida a la ofi, y comen allí conmigo entonces no tengo excusa, o como, o las escucho, entonces... tengo que picar algo para que se callen, justo la semana que tengo tanto curro que realmente ni de comer me acuerdo.
Pero bueno, empezaremos la semana con un buen ayuno, si ya dicen que el que no se consuela es porque no quiere.
Ayer fui a casa de mis padres al salir del curro, no es nada raro, normalmente voy mínimo un día por semana aunque hablo con ellos prácticamente todos los días, creo que al contrario que casi todas, yo adoro a mis padres, reconozco que no son los mejores padres que se pueden tener, tuvieron muchos problemas siempre, pero eso siempre me llevo, a tener un espíritu muy protector hacia ellos, en lugar de protegerme ellos a mí, yo soy la que se preocupa por ellos, la cuestión es que al salir, fui al supermercado de debajo de su casa con el nene a comprar el pan para la cena, y cuando fui a pagar, la cajera que me atendió, me reconoció por el niño, ¡alucine! también me sentí genial para que engañarnos, hay que tener en cuenta que la última vez que me vieron allí el nene era muy chiquitín todavía, y yo pesaba cerca de 60 kilos. Ahora peso 20 kilos menos. De hecho estaba una de las vecinas de mi madre, que tiene un hijo de mi edad, con quien me lleve siempre estupendamente y tampoco me reconocía... ¡Como me gusto! Creo que en un par de meses volveré por allí, y yo que evitaba entrar en los supermercados, ahora, creo que voy a ir más a menudo.
Bueno, voy a limpiar la casa, que le prometí al enano que le dejaba el portátil por la mañana, esta tarde vuelvo, con más tiempo y mejores comentarios. Un beso.




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