Buenos días princesas. ¿Cómo os va?Siento no haber escrito estos dos días pero fueron un poco complicados, el miercoles por la noche, empezo a perseguirme la comida.
Al llegar a casa tenía una sorpresa esperandome, mi novio había comprado una empanada, sabe que me pierdo por la empanada, y aun no se como consegui librarme de ella, claro que lejos de lo que pensaba yo, no por mucho tiempo.
El miercoles conseguí no comer nada en todo el dia, lo que me llevo a discutir con el a golpe de jueves.
Lejos de lo que cabia esperar, despues de esos días de ayuno, el jueves me levante de un humor estupendo, hasta bromeaba y todo, algo raro en mi a primera hora de la mañana, pero me sentia feliz y ligera. Claro que ya se encargaron de que mi buen humor durara poco.
Mientras me tomaba mi café, algo indispensable para mantenerme en pie, mi novio se acercó con la empanada, estaba sin abrir, me pregunto que hacia así la empanada, y desde luego le dije que habia llegado muy cansada a casa, y me habia ido directamente a dormir. Una pequeña mentira piadosa, en realidad me habia pasado horas en vela mientras mi estomago gritaba llamando a la comida.
Creí que el tema estaba cerrado pero me equivocaba, ese mismo día me invito a comer con el.
Le dije que no podía, que tenía mucho trabajo aunque en realidad, me estaba comiendo los mocos en el curro, ya que no tenia nada que hacer. Por esa vez colo, aunque solo hasta la noche, que cuando llegue a casa, estaba alli esperandome, empanada en mano, para evitar que me escaqueara otra vez, desde luego comí, al fin y al cabo, que mas podía hacer.
Ingerí aquel pedazo de empanada, ya que aquello no era ni tan siquiera comer, al fin y al cabo ya no lo saboreaba ni disfrutaba como podia llegar a hacerlo, unicamente lo ingeria para evitar problemas.
Ese mismo día, nos dieron la cesta de navidad de la empresa, por un momento me plantee si olvidarmela, durante un tiempo en la oficina, pero podia quedar un poco mal ¿No creeis? Así que decidi llevarmela.
Pero por variar cuando algo malo pasa, nunca viene solo, así que el día de ayer fue todavía peor.
Fue el festival de fin de curso del enano, y como no, lo hacen a mediodía como siempre, lo que me obliga a comer con la familia, a veces me planteo si merece la pena, tragarse dos horas de festival, que por cierto son penosos, tienen muy mala organización, para despues tener que comer con la familia. Pero bueno, supongo que la sonrisa del nene cada vez que lo avisan de que llegue, vale todas las calorias que tenga que ingerir ese día, al fin y al cabo, no hay mal que por bien no venga. Paso un rato estupendo con el enano, y con sus compañeros, y son 2 veces al año, además eso me da las fuerzas necesarias para poder ayunar los siguientes dias.
Pero bueno, realmente lo paso tan mal las horas siguientes que no tengo fuerzas ni para encender el ordenador.
Así que en definitiva, llevo dos días comiendo, por lo que supongo que ya volvieron los dos kilos que habia bajado esta semana, aunque realmente no lo sé, prefiero no pesarme, seguir con mi ayuno, y ya me pesare a mitad de semana.
Cambiando de tema, ayer le dieron las notas al enano, aprobo todo. Tres suficientes, un notable y el resto todo bien. A veces me pregunto si realmente es hijo mio. Jaja. Saca suficientes, en las asignaturas en las que yo era de sobresaliente y sin embargo saca notable, en religion, yo soy atea. Así que imaginaros.
Por el resto todo igual, sigo a gritos con mi novio todo el día, y hablando con el, tan loca como siempre.
Por cierto el jueves, estaba buscando unas cositas por internet y me tope con un blog, de un viejo amigo. Un chico con el que chateaba cuando tenia 15 años. Increible verdad. Desde luego, consegui hablar con el, me hizo tanta ilusión, creo que hizo que se llevara mejor romper el ayuno, espero no perder el contacto con el.
Bueno princesas, voy a limpiar la casa y a bajar a los perros, que necesito empezar a bajar la comida de estos dos días, muchas gracias por leerme. Nos vemos por la tarde, un beso.




No hay comentarios:
Publicar un comentario