Muy buenos días.Ainsss…que abandonaditas os tengo. Llevo unos días de locos.
Creo que estoy en medio de una crisis, estoy alterada todo el día, de muy mal humor y desquiciada, y lo peor de todo es que no paro de comer por las noches, a veces me doy miedo a mi misma.
Estamos con cambios en el trabajo, cambio de compañía, cambio de producto, lo que genera la consiguiente carga de trabajo, las niñas de tele marketing, están como locas… y Yo… bueno lo mió ya es un caso a parte.
Soy una persona a la que le afectan muchos los cambios, pero lo peor de todo es el no saber que voy a hacer mañana, Mi jefe me esta volviendo loca, ahora trabajáis esto, ahora cambiamos para esto otro, apuf…, creo que ya no se quien soy ni para quien trabajo… Por si todo esto fuese poco, cada día el tiempo esta peor y como no, me cuesta cada vez mas levantarme por las mañanas. Llevo dos días enteros sin dormir, ayer trabajando toda la noche, y hoy con fiebre. Vamos, que las tengo todas estos días.
Pero bueno, con fuerza y tirar para adelante que es lo que me queda.

Hoy llego la navidad a la oficina, ¡Viva el espíritu navideño!
Lo complicado de todo esto, es que me toca adornarla a mí, que mi espíritu navideño, quedo en la habitación de casa de mis padres, hace 20 años, cuando mi hermana me despertó en medio de la noche, para que conociera a los reyes magos…
Lo hago por tu bien, me dijo en su momento, pero ¿como le puedes quitar la ilusión de la navidad a una niña de cinco años?, desde ese día odio las navidades.
Tiempo de amor paz y felicidad dicen, menuda pandilla de hipócritas... En el mundo real, es el tiempo de consumismo, hipocresía, mentiras y más mentiras.
Aunque bueno, cada uno celebra la navidad a su manera, en mi casa, antes, nos reuníamos toda la familia por parte de mi madre, en nochebuena para cenar en casa de mi abuela. Teníamos que aguantar una noche, en medio de broncas familiares y anécdotas de todo el año, pero realmente piensan que nos importa. Si me importara lo que hiciste este año, me habría molestado, en llamarte, o en tomar un café contigo...
También es cierto que en mi familia somos un poco especiales. Somos una familia muy pequeña, dividida en dos partes, entonces el dilema de que haces en navidad, cenas con unos, o con los otros, o sino haces como yo, cenas tranquila en casa, como un día normal, al fin y al cabo, a quien le importa celebrar el nacimiento de Jesús, esperar a que un hombre obeso con barba, entre por la chimenea para dejarte los regalos… Pero quien se puede creer que con la obesidad mórbida que padece ese señor, puede llegar a colarse por una chimenea.
En fin… Mentiras, mentiras y mas mentiras, pero bueno… ahora me toca vivirla otra vez con el nene, y la verdad es increíble, las mentiras que podemos llegar a creernos, cuando somos niños, pero tambien reconozco que la ilusion con la que viven, eso si que no tiene precio. Bueno mis princesas, voy a ver si trabajo un poquito. Bikiños.




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