Veo una niña de lejos, que sufre por su cuerpo, lo controla y maltrata, pero se traga el miedo y la angustia.
Veo una niña a lo lejos que tiene miedo de la vida ,se castiga ante el espejo y mide un plato de comida.
Veo una niña a lo lejos que tiene miedo de la vida ,se castiga ante el espejo y mide un plato de comida.
Veo a lo lejos a una niña: ¡Qué no la veo! Quiere ser transparente y fundirse en líquidos calientes. Veo a una niña que no pide comida, aunque se muere de hambre... Y se aprieta el cuerpo buscando besos.
Niña invisible de dedos huesudos y corazón revuelto, buscas la delgadez para encontrar el alma, y entre kilo y kilo que apartas de la piel pides a gritos la omnipotencia de los dioses el amor constante de tú madre.
Niña perdida, niña asustada ante tus propios monstruos.
Tus ojos se vuelven como cuencas y tu piel se marchita en perfecciones que nunca llegaran porque no existen y nadie las posee.
Tan solo tú moldeando tu cuerpo como sí de barro se tratara crees tener el poder de los dioses...





2 comentarios:
Esta muy buena tu entrada!
realmente tienes un talento para escribir..
Triste pero es la realidad de quienes escogimos a Ana como nuestra guía.. como nuestro camino..
Sigue luchando princessada! <3
Belle
Gracias por visitar mi blog princesa, da gusto saber que hay personas que te aguatan, cualquier cosiña que necesites, sabes donde encontrarme. Un beso.
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