
Vamos, mírame y háblame como lo solías hacer.
Deja de hacer como si no existiera, porque duele ser ignorada.
No puedo creer que sea tan difícil hablar con vos.
Pensar que solíamos ser uno, ahora nos comportamos peor que dos completas extrañas.
Lo peor es que ni te imaginas que me decepcionaste.
Es increíble como en un segundo todo cambia.
Nunca te vas a dar cuenta que poco a poco pisoteaste lo que solía llamar corazón.
Lo único que me queda para decirte es; Gracias por darme tu maldito veneno.
Me convertiste en una persona insensible y vacía.
Pero sabes que, no estoy sola, estoy con mis dos mejores amigos; La soledad y la ira.
Así que no te molestes en llamarme, porque no te quiero volver a ver en lo que resta de mi maldita vida.




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