
¡Hola! Son las 14 h. y mis compañeras como todos los días, van desfilando una detrás de otra, para comer. Yo, como siempre, tengo mucho trabajo, (las pobres creen que vivo esclavizada del trabajo), así que bajare luego, sola... Al fin y al cabo, para tomar un café, no necesito mucha compañía, ¿No? Así que aprovecho para escribir un poco... Al fin y al cabo llevo una mañana bastante tranquila a ver como se presenta la tarde, la verdad espero que un poquito mejor. Hoy, mi compañera, la ultima Ana que entro, si si, la ultima, (es lo que tiene trabajar en una empresa en la que somos todo mujeres, aquí quien no resbala... patina), me dijo que sentía envidia de como se me notan los huesos de la cadera... En fin, si ella supiera... Ella vivió con Ana hasta hace poco mas de un año, pesaba 44Kg cuando la ingresaron, ahora pesa 58Kg, y claro esta, está a dieta.
Pobre niña, la verdad es que siento un cariño especial por ella, ¿Por que será?
Antes vivía esclavizada por Ana, para mantenerse en su peso, lo que según los médicos, la estaba matando, pero era feliz.
Ahora vive esclavizada por una nutricionista, que la obliga a comer lo que no le gusta, para conseguir bajar de peso, se pasa los días amargada, comiendo, sin posibilidad de disfrutarlo, eso es algo que no entenderé nunca...
Te obligan a dejar a Ana, pero no te dejan disfrutar de la comida...
Te dicen que comas, si, pero... la carne ni verla, los dulces prohibido, los huevos no existen, la leche, poca y desnatada, el queso, una vez a la semana y bajo en grasa... Fiambre, pan, aceites, arroz, pasta... ¡Prohibido! ¡Todo prohibido!... Entonces... ¿Para que comer?
En fin... y luego dicen que las que tenemos problemas psicológicos somos nosotras... pero que pretenden, nos dicen que tenemos que comer, pero nos prohíben todo, con 44Kg necesitamos que nos ingresen, pero con 58Kg, nos ponen a dieta... Decídanse señores, antes de juzgarnos, decidan que clase de personas quieren que seamos...
Bueno, cambiamos de tema, que ya no se por donde iba, últimamente me falla bastante la memoria, creo que voy a tener que empezar a preocuparme, aunque bueno, mejor olvidar, ¿no creéis?
Acabo de hablar con mi abuela, me aviso de que cuando fuera a recoger al nene tenia que llevarme una tartera de cocido que había echo... ¡Dios! Como me gustaba el cocido, era lo mejor de todos los domingos cuando era pequeña, ir a comer cocido a casa de la abuela.Nos reuníamos todos, frente a aquellas fuentes de carne, patatas, verduras... Peleándonos por los chorizos... Baja, veis ahora me ahorro esos problemas, aunque se me plantea uno peor... ¿Que excusa me toca para esta noche? Bueno al menos no me coge por sorpresa y tengo toda la tarde para pensármelo... Además también tiene su parte positiva, me ahorro el hacer la cena esta noche, si mi abuela en el fondo... Hasta me quiere y todo... Bueno princesas... Se acabo la hora de la comida, nos vemos a la noche. Ser Buenas.
Pobre niña, la verdad es que siento un cariño especial por ella, ¿Por que será?
Antes vivía esclavizada por Ana, para mantenerse en su peso, lo que según los médicos, la estaba matando, pero era feliz.
Ahora vive esclavizada por una nutricionista, que la obliga a comer lo que no le gusta, para conseguir bajar de peso, se pasa los días amargada, comiendo, sin posibilidad de disfrutarlo, eso es algo que no entenderé nunca...
Te obligan a dejar a Ana, pero no te dejan disfrutar de la comida...
Te dicen que comas, si, pero... la carne ni verla, los dulces prohibido, los huevos no existen, la leche, poca y desnatada, el queso, una vez a la semana y bajo en grasa... Fiambre, pan, aceites, arroz, pasta... ¡Prohibido! ¡Todo prohibido!... Entonces... ¿Para que comer?
En fin... y luego dicen que las que tenemos problemas psicológicos somos nosotras... pero que pretenden, nos dicen que tenemos que comer, pero nos prohíben todo, con 44Kg necesitamos que nos ingresen, pero con 58Kg, nos ponen a dieta... Decídanse señores, antes de juzgarnos, decidan que clase de personas quieren que seamos...
Bueno, cambiamos de tema, que ya no se por donde iba, últimamente me falla bastante la memoria, creo que voy a tener que empezar a preocuparme, aunque bueno, mejor olvidar, ¿no creéis?
Acabo de hablar con mi abuela, me aviso de que cuando fuera a recoger al nene tenia que llevarme una tartera de cocido que había echo... ¡Dios! Como me gustaba el cocido, era lo mejor de todos los domingos cuando era pequeña, ir a comer cocido a casa de la abuela.Nos reuníamos todos, frente a aquellas fuentes de carne, patatas, verduras... Peleándonos por los chorizos... Baja, veis ahora me ahorro esos problemas, aunque se me plantea uno peor... ¿Que excusa me toca para esta noche? Bueno al menos no me coge por sorpresa y tengo toda la tarde para pensármelo... Además también tiene su parte positiva, me ahorro el hacer la cena esta noche, si mi abuela en el fondo... Hasta me quiere y todo... Bueno princesas... Se acabo la hora de la comida, nos vemos a la noche. Ser Buenas.




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