
Después de mi recuperación la vida transcurrió como la de cualquier adolescente, estudiaba, vivía en casa de mis padres, salía con mis amigos, y desde luego seguía bajando al cyber todas las tardes... Tenía mis problemas o lo que yo creía que eran problemas, mis amores y desamores... hasta que apareció el...
Por aquel entonces tenía 17 años, acababa de dejarlo con el que había sido mi novio, y disfrutaba otra vez de mi soltería.
Aquella noche del julio del 2001, había salido con mis amigos como todos los fines de semana, y había ido a acabar la noche en el cyber, a tomar la última, y despejarme un poco antes de volver a casa. Estaba en el PC, con un amigo cuando de repente aquel chico se sentó a nuestro lado, empezamos a hablar, estaba preocupado porque creía que su novia lo iba a dejar en breves, (¡ay si se hubiera equivocado!) y así pasamos las noche, entre risas y palabras de ánimo, al fin y al cabo, no se iba a acabar el mundo (al menos no para él).
Al día siguiente mientras estaba hablando con un amigo, llego él, se acerco a nosotros, y me enseño su móvil. No me lo podía creer, su novia lo había dejado y a través de un mensaje, ¡que triste! Le dimos ánimos, y nos fuimos. Cuando regresé esa noche el me estaba esperando, me dijo que quería hablar conmigo, y en ese momento decidió que sería suya. No le hizo falta esforzarse mucho para que engañarnos, pero ahí empezó una relación que dura ya 7 años...
Los primeros meses, fueron inolvidables, empecé a quererle igual que el a mí, tiempo más tarde me confesó que lo había echo por despecho a su ex, y que lo había planeado todo, si me hubiera dado cuenta antes...
Pero entonces sucedió, me quede embarazada. No le voy a echar la culpa a él, ni a la falta de información... no lo busque pero tampoco hice nada por evitarlo, lo veía como una forma de escape. Por fin, tenía a mi lado a alguien que me quería, y era él, quien me iba a hacer empezar una nueva vida, era quien me iba a sacar de casa de mis padres, iba a hacer que desaparecieran mis problemas, al fin y al cabo, el prometió que iba a cuidarme...
Pasaron los meses, y por fin, llego el día. Esa noche de octubre iban a desaparecer todos mis problemas, porque por fin había llegado el día, lo tenía en mis brazos, acababa de ser madre.
Por aquel entonces tenía 17 años, acababa de dejarlo con el que había sido mi novio, y disfrutaba otra vez de mi soltería.
Aquella noche del julio del 2001, había salido con mis amigos como todos los fines de semana, y había ido a acabar la noche en el cyber, a tomar la última, y despejarme un poco antes de volver a casa. Estaba en el PC, con un amigo cuando de repente aquel chico se sentó a nuestro lado, empezamos a hablar, estaba preocupado porque creía que su novia lo iba a dejar en breves, (¡ay si se hubiera equivocado!) y así pasamos las noche, entre risas y palabras de ánimo, al fin y al cabo, no se iba a acabar el mundo (al menos no para él).
Al día siguiente mientras estaba hablando con un amigo, llego él, se acerco a nosotros, y me enseño su móvil. No me lo podía creer, su novia lo había dejado y a través de un mensaje, ¡que triste! Le dimos ánimos, y nos fuimos. Cuando regresé esa noche el me estaba esperando, me dijo que quería hablar conmigo, y en ese momento decidió que sería suya. No le hizo falta esforzarse mucho para que engañarnos, pero ahí empezó una relación que dura ya 7 años...
Los primeros meses, fueron inolvidables, empecé a quererle igual que el a mí, tiempo más tarde me confesó que lo había echo por despecho a su ex, y que lo había planeado todo, si me hubiera dado cuenta antes...
Pero entonces sucedió, me quede embarazada. No le voy a echar la culpa a él, ni a la falta de información... no lo busque pero tampoco hice nada por evitarlo, lo veía como una forma de escape. Por fin, tenía a mi lado a alguien que me quería, y era él, quien me iba a hacer empezar una nueva vida, era quien me iba a sacar de casa de mis padres, iba a hacer que desaparecieran mis problemas, al fin y al cabo, el prometió que iba a cuidarme...
Pasaron los meses, y por fin, llego el día. Esa noche de octubre iban a desaparecer todos mis problemas, porque por fin había llegado el día, lo tenía en mis brazos, acababa de ser madre.




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